Educación y futuro

Caminante USAC

—Por Beatriz Villarreal.


Las teorías, discursos e ideologías de la modernidad no logran recomponerse y dar respuestas con teorías nuevas a las tendencias globales que se imponen en el mundo entero. En este sentido, existe una preocupación por que no haya surgido ningún relato nuevo que las sustituya y haga posible los grandes cambios educativos y sociales que preparen a las poblaciones para las transformaciones que vienen, pero sobre todo para hacer frente a las incertidumbres que dichos cambios conllevan. La educación debe enseñar a las personas a sobrevivir en este ambiente, para que puedan entender los cambios que ocurrirán, tener capacidad reflexiva y subjetiva, y subsistir adecuadamente. Pues con la revolución tecnológica los cambios serán inesperados, y capaces de  modificar a las personas y a sus realidades físicas y mentales. El cambio será algo permanente que se impone, irrumpiendo la estabilidad y lo fijo. Los estudiantes tendrán que ser preparados para ello.    



La escuela moderna enseñó a los niños a leer y escribir. A conocer el mundo con la historia y la geografía, y a los los seres humanos y la naturaleza con la biología. Esto hizo posible cambios significativos. Los cambios que se darán en este siglo XXI estarán definidos por la información y las tecnologías. Esto nos acerca a hechos novedosos y a enormes fuentes de datos que nos pueden confundir. La educación y el docente deben enseñar al estudiante a desarrollar sus capacidades para manejar la información, en el sentido de diferenciar lo importante de lo que no lo es para él; también deben desarrollar las competencias que le permitan descifrar cuál es su significado, para construir y tener una imagen general del mundo. De lo contrario, será el azar el que le construirá su contexto y no él.

De ahí que se considera que es importante enseñar en educación: 1) Pensamiento crítico; 2) Comunicación; 3) Colaboración; y 4) Creatividad, como una base fundamental para hacer frente a los cambios con habilidades de uso general para la vida. “Lo más importante de todo será la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental” según lo considera Yuval Noah Harari (2019), en situaciones con las que estemos familiarizados. De acuerdo con este escritor, para estar a la altura del mundo futuro, será necesario estar capacitado para inventar y desarrollar  productos e ideas nuevas, pero sobre todo para poder reinventarnos una y otra vez.  



Para vivir en ese nuevo mundo será necesario una gran flexibilidad mental y grandes reservas de equilibrio emocional para  desarrollar resiliencia, debido a la velocidad creciente del cambio y a sus consecuencias. Tomar en cuenta a la tecnología a partir de sus criterios propios, para que no sea esta la que domine. Debe enseñarse a aprender sobre qué es lo que quiere cada uno en la vida. Y esto requiere tener capacidad para confiar en sí mismo, saber quién se es y lo que se quiere en la vida. En síntesis, volver a la filosofía cartesiana de conocerse a sí mismo. Esto le dará la competencia de ser capaz de enfrentarse por sí mismo  a la tecnología, a los algoritmos y a los cambios. Pero sobre todo a tener el control de su existencia personal y futura.     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.