Ciudadanía y Educación

Caminante USAC

—Por Beatriz Villarreal.


La educación ciudadana no tiene que ser una asignatura más o única dentro de un currículo escolar, pues no es suficiente al relacionar dos disciplinas que son la educación y la ética. Como un espacio común puede ser convertida en un eje escolar que recorre la base y los diferentes espacios y niveles del currículo escolar, así como relacionar la escuela con otras instituciones  locales y comunales. Hay que tomar en cuenta y desarrollar la vida comunitaria de los alumnos y poner al alcance de todos currículos útiles, accesibles e inclusivos. Esta relación permite ampliar los límites en su enseñanza y aprendizaje. Son los saberes y las competencias (capacidades) los que les van a posibilitar la integración y la participación de la escuela con la comunidad- familia, barrio y caserío y  la vida pública, recuperando la comunidad educativa durante el periodo escolar y para el futuro. 

Sin democracia no hay ciudadanos, la ciudadanía es una construcción cultural. El currículo para incorporar los nuevos valores democráticos orienta en algo más que el aprendizaje de los hechos básicos relacionados con las instituciones y los procedimientos de la vida política. Debe de afectar a todo el sistema educativo.

Como educación democrática desde una concepción comprensiva y participativa se entiende, además de la participación de todos sus miembros, como la toma de decisiones y la expresión de la forma de vida de los valores que la constituyen. La escuela debe recuperar su papel como la institución socializadora por excelencia e incidir en su función transformadora de la sociedad. Educar para el ejercicio pleno de la ciudadanía tiene que capacitar a los ciudadanos con las habilidades y conocimientos necesarios para una participación activa en la arena política. La Escuela es la institucionalización  donde se discute, se delibera, se valora y se actúa de acuerdo con lo acordado. Es un conjunto de prácticas pedagógicas que comprenden conocimientos, habilidades y valores.

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Una educación democrática es educar para la democracia en democracia. Para la educación pública es una obligación capacitar a los futuros ciudadanos para poder participar activamente en la sociedad civil y política, para recrear y profundizar la sociedad que compartimos. Es una forma de vida, no un procedimiento para la elección de los representantes.  Es la aceptación de la democracia como una plataforma generadora de prácticas educativas y de una agenda educativa que promueva la participación activa. Y a la democracia como un modo de vida, no es solo un instrumento electoral de los representantes que van a tomar las decisiones por los otros en las instancias de decisión política, sino que es la participación en todos los niveles de decisión colectiva. Esto le da mayor relevancia e impacto a la educación ciudadana.

Educación para la ciudadanía son proyectos o espacios participativos ligados al entorno y con la implicación de los principales agentes educativos para iniciar un proceso de mejora que es el que asegura su sostenibilidad. Es una forma para participar en la discusión sobre la acción, y un espacio para la crítica, para el estudio de los valores democráticos, conceptos y habilidades para la acción para aprender a vivir en democracia. Para ello las escuelas deben funcionar como comunidades democráticas.

El aula tiene que ser igual a una comunidad escolar, debe funcionar de acuerdo con los principios democráticos: libertad, igualdad y solidaridad para hacer realidad la participación, la representación y la organización democrática. Antonio Bolívar autor del texto “Un modelo democrático de educación para la ciudadanía” -2007- estableció cuatro núcleos o ejes para la enseñanza de la educación ciudadana que son: 1-sociopolítico que es la educación para la ciudadanía. 2- socio cultural: igualdad, equidad y solidaridad, 3- socio económico: justicia y solidaridad; 4- socio afectivo, autonomía y responsabilidad.

El fin es promover la complementariedad permanente y estable entre la escuela y la comunidad. Esto requiere de conocimientos, actitudes y competencias que les permita a las personas integrarse a la vida cotidiana y ciudadana. Los docentes deben organizar y estimular el trabajo en grupo y en equipo de docentes para coordinar con otros agentes educativos en los ámbitos escolar, local, comunal y nacional. Esto llevaría a un Nueva Ciudadanía en la que todo seríamos agentes de cambio por medio de la fortaleza del diálogo, la comunicación, la negociación, el entendimiento, la resolución de conflictos y de problemas, entre otros, como formas de práctica cotidianas de vida.  

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